El Palacio de Linares
El Palacio de Linares, conocido en sus primeros años como el Palacio de Murga, se encuentra en Madrid (España), situado entre el paseo de Recoletos y la calle de Alcalá, abriendo su fachada principal a la plaza de Cibeles, en los terrenos de los antiguos Molinos de Plata y del Pósito Real de Madrid, gran almacén de cereal pensado para atender posibles crisis de abastecimiento en la ciudad.
José de Murga y Reolid, primer marqués de Linares y primer vizconde de Llanteno, compró el solar, de 3.064 metros cuadrados, en 1872 al Ayuntamiento de Madrid. Encomendó las obras al arquitecto municipal Carlos Coludí en 1877. Los marqueses de Linares se mudaron al edificio en 1884, aunque las obras no terminarían por completo hasta 1900. Dicen que por estas fechas el palacio ya estaba maldito
Tras la muerte de los marqueses de Linares, el Palacio fue heredado por Raimunda Avecilla y Aguado, condesa de Villapadierna, ahijada de los marqueses e hija de su administrador, Federico Avecilla Delgado.
Con el paso de los años y tras sufrir los estragos de la Guerra Civil Española, el Palacio estuvo a punto de ser derruido. Sin embargo, fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1976, lo cual le salvó de una desaparición segura.
Estuvo cerrado a cal y canto “con cien llaves” casi un siglo, los salones llenos de polvo, pero en buen estado de conservación, fueron escenario del rodaje de la película Patrimonio Nacional de Luis García Berlanga.
De la mano de una desconocida investigadora La Doctora Carmen Sánchez De Castro, salta a la luz la noticia… ¡En el Palacio de Linares hay fantasmas!
LOCALIZACIÓN
Se daba a conocer unas estremecedoras psicofonías que decía “NO TENGO MAMA” tuvo mucha repercusión en el país hasta el punto de que se regalaron casetes, los investigadores del país dijeron que esas psicofonías eran FALSAS.
Con el tiempo esos mismos investigadores recogieron más psicofonías dentro del palacio de linares se oye llamar a Raimunda…Algunas de ellas decían: «Yo tuve una hija», «Mi hija Raimunda… Nunca oí decir mamá», atribuidas a la voz de Raimunda de Osorio. A continuación, responde la voz de Raimundita: «Mamá…Yo no tengo mamá». Por último, replica el marqués: «¡Fuera… No, aquí no!». En fin, el Palacio atrajo todas las miradas, transformándose en foco de atención permanente para los amantes de los fenómenos extraños.
Se dice que allí dentro se respira la historia de amor y desamor vivida, las prohibiciones de la época hicieron de su amor algo furtivo dentro de la misma casa…
El 10 de junio de 1858, José se casó con Raimunda de Osorio y Ortega, miembro de una noble familia gallega. En 1873, el rey Amadeo I de Saboya concedió a José el título de marqués de Linares. Los marqueses de Linares dedicaron gran parte de su vida a financiar obras benéficas. Sin embargo, los esposos no hicieron vida conyugal. El marqués vivía en la planta baja del palacio y la marquesa en la planta superior.
El matrimonio no tuvo hijos, pero adoptó la hija de uno de sus más fieles empleados, Federico Avecilla Aguado. Raimunda Avecilla, apodada cariñosamente “Mundita”, fue la alegría del matrimonio y la heredera del Palacio de Linares.
De la otra niña que vivía en el palacio nada se sabe…
La marquesa murió el 27 de octubre de 1901 y su esposo el 9 de abril de 1902, ambos a la edad de 69 años. Los marqueses de Linares reposan en la cripta del hospital de San José y San Raimundo, en Linares (Jaén, Andalucía). Esto es lo que se conoce como versión oficial.
Pero claro si resulta que dicen que sus almas vagan por el palacio y que se oyen voces… pues debe de haber algo mas, ¿no? Pues vamos a ver la segunda versión y a mi forma de verla y sentirla, la mas creíble…
La leyenda cuenta que el padre del marqués de Linares, vivió un idilio con una vendedora de tabaco, del que nació una hija. Cuando José confesó a su padre la identidad de su novia, éste reaccionó mandando a su hijo a estudiar a Londres. Poco después, la muerte sorprendió al padre de José, quien volvió de Londres y se casó con su amada Raimunda.
Un buen día, el marqués de Linares encontró una carta dirigida a él en el escritorio de su difunto padre. Entre lágrimas de incredulidad, el joven marqués leyó: “Te habrá sorprendido, querido hijo, mi reacción, después de haberte dicho tantas veces lo contrario, a la confesión de tu amor por la hija de la estanquera; ¡pero es que esa muchacha es tu hermana!”.
La noticia dejo helados a los jóvenes esposos, después de mucho meditar decidieron pedir consejo al papa León XXIII. El Santo Padre les permitió vivir juntos, pero les conminó a vivir en castidad el resto de sus vidas.
Dicen que meses después, Raimunda dio a luz a una hija fruto de su “pecado”.
La leyenda dice que los esposos decidieron ahogar al bebé recién nacido y la emparedaron en una estancia del Palacio de Linares. Después se trasladaron a vivir en distintas plantas del palacio.
Sin embargo, existen otras versiones sobre la supuesta hija que los marqueses tuvieron en común.
Para algunos, la ahijada de la pareja, Raimunda Avecilla, era en realidad la hija natural de ambos, En aquella época era muy común hacer cosas como estas para guardar las apariencias, pero no es mala solución sabiendo que debían guardar castidad…
Otros afirman que los marqueses enviaron a su hija recién nacida, a la que llamaron María Rosales, a un hospicio de un pueblo de Valladolid, donde pasó su juventud. Esto me resulta difícil de creer, aunque se dice que la pareja nunca renuncio a su amor y hubo una segunda hija llamada Sara…
¿No será Sara parte de esas paredes del palacio?
El Palacio de Linares fue cuidadosamente rastreado, analizado y fotografiado por el prestigioso equipo de parapsicólogos del sacerdote jesuita José María Pilón. Los investigadores confirmaron que en el Palacio había algo anormal.
Frecuentemente, la temperatura de las habitaciones descendía hasta diez grados bajo cero, incluso en verano. La tranquilidad y quietud de la capilla del Palacio se veía interrumpida por el sonido de una música de órgano. Las fotografías reflejaban unos extraños campos energéticos que hacían presagiar la existencia de fantasmas o espíritus.
El equipo del padre Pilón descubrió la existencia de una poderosa fuente de energía que parecía proceder de la capilla. La hipótesis de los investigadores contemplaba la posibilidad de que bajo el frío suelo de mármol se hallaran restos humanos. Paloma Navarrete, miembro del equipo, declaró haber visto el fantasma de una niña pequeña de cabello rizado y vestida de blanco que corría por el salón de baile. Ante estos hechos, la versión de que los marqueses y hermanos de Linares habían asesinado a la hija fruto de su pecado cobró mayor fuerza.
El informe definitivo que el Padre Pilón entregó al Ayuntamiento de Madrid el 4 de junio de 1989 concluía que el Palacio de Linares estaba invadido por campos energéticos cuyo origen se debía a un dramático desenlace familiar. Según el padre Pilón, el Palacio de Linares reunía las condiciones físicas adecuadas, dada su ubicación en una zona de corrientes subterráneas, para que se manifestaran fantasmas y espíritus.
En mayo de 1990, el Palacio se restaura y a partir de ese momento, los obreros y guardas jurados afirman oír ruidos, pisadas y voces de ultratumba hasta el punto de que las noches de guardia son interminables, la misma persona no aguanta muchos días en su puesto de trabajo.
El amor imposible que obligo a una separación injusta, vaga por lo que ahora es la Casa de America, los fantasmas de los marqueses pueden verse algunas noches vagando desconsolados en sus habitaciones como parte del castigo por su incesto y su amor.
Palacio de Linares. Parte 1 de 6
Palacio de Linares. Parte 2 de 6
Palacio de Linares. Parte 3 de 6
Palacio de Linares. Parte 4 de 6
Palacio de Linares. Parte 5 de 6
Palacio de Linares. Parte 6 de 6
Fuentes y más información:
Web:
- http://mundomisterio.portalmundos.com
- http://www.ikerjimenez.com/reportajes/palaciodelinares/index.htm
Libro:
-Los fantasmas del palacio de Linares
Artículo enviado por Boke y Mar








