Ermita de San Frutos

El río Duratón discurre durante 27 km encajonado en el cañón que ha excavado en el sustrato calizo. En el último tercio de este recorrido traza cerrados meandros que reafirman la excavación propiamente dicha. Las paredes, que alcanzan los 100 metros de altura en algunos puntos, sirven de lugar de nidificación a muchas especies de aves, pero la relevancia fundamental se la llevan los buitres leonados que se han convertido en uno de los principales atractivos del parque.La superficie del Parque Natural de las Hoces del Río Duratón es de 5.037 hectáreas, siendo el eje del mismo el cauce del propio río. El parque está situado entre la villa de Sepúlveda y el embalse de Burgomillodo. Integra territorio perteneciente a los municipios segovianos de Sepúlveda, Sebúlcor y Carrascal del Río, quedando los núcleos urbanos de Villaseca y Villar de Sobrepeña dentro de los límites del espacio protegido, pero excluidos del mismo. Se ha establecido una zona de especial protección en una franja de 400 m a ambos lados del cauce del Duratón.
Junto a la riqueza natural que guarda hay un importante patrimonio cultural que hacen del mismo un destino turístico y de ocio importante. Destaca la ermita de San Frutos y el monasterio de Nuestra Señora de la Hoz
LOCALIZACIÓN GEOGRÁFICA
LEYENDAS
Son muchas las leyendas que rodean a este fascinante lugar. Comenzaremos con la ermita de San Frutos, la cual debe su nombre a San Frutos Pajarero, el cual después de repartir todas sus riquezas entre los más necesitados, se retiró a meditar a las Hoces del río Duratón, junto con sus hermanos San Valentín y Santa Engracia.
Según cuenta la tradición, en la ermita, San Frutos realizó gran cantidad de milagros, entre ellos destaca, La Cuchillada:
En la persecución de los cristianos, los musulmanes estaban convencidos de que en la ermita había hombres escondidos, a los que querían “dar caza”. San Frutos les advirtió que se fueran por donde habían venido, pero ellos haciendo caso omiso a sus advertencias intentaron entrar en la ermita, a lo que San Frutos trazó una raya en el suelo con su bastón volviéndoles a advertir que no sobrepasaran dicha línea. Los musulmanes volviendo a hacer caso omiso, intentaron sobrepasar la línea, pero una gran grieta de 100 metros de profundidad se abrió bajo sus pies, haciéndoles caer al vacío.
Otra de las leyendas que rodea la ermita de San Frutos, es que es capaz de quitar el dolor de muelas. Según cuenta la leyenda quien consiga dar una vuelta completa a la ermita, le desaparecerá el dolor de muelas. Cosa algo complicada es el dar la vuelta completa a la ermita, pues una de sus paredes arranca directamente desde el precipicio.
Bajo el altar de la iglesia se encuentra una piedra cuadrada. Se dice que si das tres vueltas gateando alrededor de la piedra, por un pasadizo muy angosto, nunca padecerás hernia o si la tienes, se calmará el dolor. A esto se lo conoce como “pasar por la piedra del santo”
Otro de los milagros más conocidos de San Frutos es el de “La Despeñada”:
En 1225 una mujer adúltera fue lanzada desde lo alto de la hoz de San Frutos por su marido, permaneciendo ilesa después de la caída. La mujer donó todos sus bienes a la ermita. En un muro de la ermita puede leerse:
“AQVI YAZE SEPVLTADA VNA MUGER DE SV MARIDO DESPEÑADA I NO MORIO I HIZO A ESTA CA LYMOSN DE SVS BIENES”
San Frutos, es apodado como el Pajarero, por ser un gran amante de los pájaros. Es por ello que el día de su patrón, el 25 de Octubre, los cazadores impregnan de liga unas ramas y llaman a jilgueros y verderones, que ese día y solo ese día, se posan sobre las ramas sin quedarse pegadas a ellas.
Otro de los lugares mágicos es La Cueva de los Siete Altares. Esta situada en la margen derecha, cerca del puente de Villaseca, a unos 100 m río arriba. Su entrada esta elevada unos 10 m del fondo del cañón (actualmente se sube por unas escaleras). Esta resguardada por una verja cuya llave se guarda en el cercano pueblo de Villaseca.
Los siete altares, son siete aberturas hechas en la roca, en las cuales hay unos signos de difícil traducción, que según cuentan son los siete “milagros” que San Frutos realizó después de muerto.
- El primero: Lope “El Peregrino”: después de morir ahogado, sus acompañantes le pidieron a San Frutos que le ayudasen. Segundos después comenzó a echar el agua que había tragado
- El segundo: Eulalio “El Penitente”: estando de penitencia en el desierto y pasando muchas penurias, lo que echaba en falta realmente era el cantar de los pájaros. San Frutos hizo que saliera una especie distinta de pájaro por cada una de sus cinco llagas: colirrojos, roqueros solitarios, vencejos, alondras y collalbas. Que son los mismos que ahora habitan las hoces.
- El tercero: Sara, tentada por el diablo: Sara era una preciosa joven. Un día conoció a un apuesto mozo con el que pretendía casarse. Pero la noche antes de la boda San Frutos le dijo en sueños a Sara que aquel hombre era el mismísimo diablo. Sara quiso casarse por la iglesia y al entrar en ella el hombre desapareció, la cruz lo espantó.
- El cuarto: El rescate del niño: Un buitre cogió a un bebe con sus garras y se lo llevó. Un pastor al verlo, rogó al Santo que lo ayudara. Entonces el buitre bajo al bebe sin hacerle ni un solo rasguño y comió pan de la mano del pastor.
- El quinto: Disolución de tormenta: se formó una gran tormenta de pedriscos negros del tamaño de una grajilla. Sabían que esa tormenta produciría grandes males. San Frutos la disolvió. Mientras las nubes se alejaban iban cogiendo forma y dibujando el rostro de San Frutos
- El sexto: la salvación del niño: de la relación incestuosa entre dos hermanos, nació una criatura horrenda, diabólica. Después de introducirlo 3 veces en la fuente de San Frutos, el niño cambió su anatomía por un aspecto angelical.
- El séptimo: curación de ceguera: Artribio era un cantero ciego que decidió hacer una figura de San Frutos, sabiendo que él le guiaría para hacerlo. Ante el asombro de los que le rodeaban la figura cogió forma hasta llegar a la cara. Al dar forma a los ojos de San Frutos, unos rayos iluminaron los ojos de Artribio curando su ceguera de forma milagrosa, volviéndole de nuevo su visión.
Otra de las leyendas que circulan alrededor de la ermita de San Frutos es la de Abundio Peña:
Allá por los años 20, recién acabado el embalse de Burgomillodo, se les dijo a los lugareños que tuvieran huertos por donde pasaría el agua, que los abandonasen y se les darían tierras en otro lugar. Pero Abundio no quiso y falleció ahogado.
Cuenta la leyenda, que el día 25 de octubre, festividad de la romería de San Frutos, Abundio se aparece entre la gente, vestido con las ropas que llevaba el día que el río se lo tragó.
Si tienen la oportunidad, no lo duden y vengan a descubrir un lugar que, tanto por su belleza visual como por sus leyendas, no olvidarán:
LAS HOCES DEL RIO DURATÓN
Fuentes y más información:
Libro:
- La Cripta Sellada de Ángel del Pozo de Pablos http://www.criptasellada.es/
Web:
- Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Parque_Natural_de_las_Hoces_del_R%C3%ADo_Durat%C3%B3n
- http://www.educa.madrid.org/web/ies.migueldelibes.torrejondelacalzada/recorridos/sfhisto.htm














